Tuesday, June 22, 2021
Home Local Educación en línea

Educación en línea

La pandemia por covid-19 trajo la implementación generalizada, prácticamente a nivel mundial, del modelo de educación en línea, educación virtual o educación a distancia. Se ha visto que se volvió un tema muy complicado y relevante. Margarita Yovellyn Núñez Rodríguez, psicóloga, quien forma parte del programa Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (Usaer), de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (Sepyc) Sinaloa en el nivel primaria, comenta un panorama general de cómo se ha estado viviendo este modelo educativo. Sin duda alguna, la crisis sanitaria nos vino a dar un giro inesperado a todos, en todos los ámbitos de nuestra vida;y el ámbito escolar es uno de los más marcados. Se tuvo que buscar, así como en otras áreas, una solución emergente y sin preparación, tomando por sorpresa a todas las personas involucradas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, cambiando la perspectiva de lo que es la educación a una no convencional.

“Los hogares se convirtieron en aulas, los padres en maestros y los maestros en lo que es la guía del proceso. Los maestros buscaron innovar, capacitarse, informarse en lo que son los temas de recursos digitales que ya existen para poder brindar así de la mejor manera posible una educación de calidad a pesar de la distancia. Y, de alguna forma, los alumnos se tuvieron que convertir en autodidactas”, analiza la experta.


Problema

Y la realidad es que la educación a distancia o en línea o virtual está siendo algo complicado. “Vemos cómo se acentúan los problemas de conectividad, el no contar con los aparatos electrónicos adecuados, desde una computadora, una laptop, una tableta, incluso un teléfono inteligente. La limitación de espacios y de materiales en casa. Familias que tienen dos o tres o incluso a veces hasta cuatro hijos y nada más hay una computadora o sólo hay uno o dos celulares”, señala la psicóloga. Y eso afecta en sí la visión que se tenía del diseño del programa de la educación virtual.

Yovellyn Núñez comenta que se ha hecho notorio en muchas familias que hay desigualdad en los recursos, mucho más en las comunidades rurales. También se hace notoria la falta de preparación de algunos padres de familia en el uso de la tecnología. Así como el apego a la educación tradicional que los docentes tienen, que muchas veces se rehúsan a ese cambio, a romper paradigmas, resistencia a usar las nuevas tecnologías. Hay casos en que tienen una negación a hacer uso de los programas, se cierran únicamente en decir: ‘no puedo’, ‘no le sé’, ‘este aparato no se lleva conmigo’.

También ha impactado mucho la pérdida de algunos familiares, las pérdidas económicas, el desempleo, situaciones donde los padres, con tal de llevar sustento a su hogar, se sitúan en cualquier trabajo que les brindaron, limitando el tiempo de calidad o muchas veces ni siquiera tienen un tiempo para brindarle a los hijos para sus actividades educativas.

“La situación socioemocional de los alumnos también se ha visto muy afectada. Han pasado por situaciones de estrés, han pasado por situaciones de depresión por la pérdida de algún familiar, dificultad para canalizar su energía, salir de la rutina”, menciona Núñez Rodríguez. Y ahora los niños no salen de la rutina de estar en casa todo el día. El principal objetivo de un niño es que quiere ir a divertirse a la escuela, jugar y estar con sus compañeros, aunque está tomando clases y está aprendiendo. Jugar a las horas de receso, la convivencia, los compañeros de jugar a la hora del recreo. “Cabe aclarar que estamos hablando de aquellos que sí tomaron bien todas las medidas extraordinarias que se tomaron por esta situación de la pandemia, aquellos que sí están respetando un confinamiento adecuado y salir exclusivamente a lo que es relevante”, agrega.

También se tiene que tomar en cuenta que hay papás y mamás que están trabajando y que ayudan a sus hijos a la hora que le sea posible, pero no por ello se va a dejar que el niño pierda sus hábitos y rutinas.

En cuestión de los muchachos de preparatoria, de universidad, que no tomaron la responsabilidad correspondiente con la educación en línea o a distancia, ya a esa edad ya tienen que tener control sobre la responsabilidad de sus actos, es decir, el maestro le dice “a tales horas conéctate”, pero ya va a depender única y exclusivamente de él si se conecta o no. Y ahí hemos visto mucho que los pretextos sobran para no conectarse, para no participar.

La especialista enfatiza que, sin duda alguna, el principal factor que ha venido a influir para que esta modalidad de la educación a distancia no se pueda dar al 100 por ciento son los problemas de conectividad. Ya sea por la comunidad en donde vive la gente, donde muchas veces no llega un servicio de internet, no cuenta con ese servicio. En muchos casos, una situación más grave aún es que la familia no cuente con solvencia económica para proveerles a sus hijos de los aparatos tecnológicos necesarias, como tabletas, alguna computadora, laptop o los teléfonos inteligentes.

Así como la falta de disponibilidad de los padres de familia, una situación que ha salido mucho a relucir, y la falta de responsabilidad de los alumnos de los grados superiores.

Otro gran problema también de algunos alumnos es el estrés al que se han visto sometidos por el exceso de trabajo. Algunos han comentado que tienen muy poca información por parte de sus maestros.

Ventajas

Entre los beneficios o ventajas que se pueden rescatar en este programa de educación en línea o a distancia, es el objetivo para el que fue diseñado en esta situación de emergencia, que es evitar la propagación del virus covid-19 y mitigar los contagios.

Se rescatan también otras cosas positivas, como lo ha sido el tiempo en familia, la colaboración en familia, la convivencia familiar. Se incrementó la comunicación entre la familia, incrementaron los procesos de diálogo, hubo un desarrollo de adquisición de responsabilidad por parte de algunos alumnos, porque ciertamente ellos son los que llevan un mayor peso en esta modalidad de educación a distancia o en línea.

“Igualmente, con este diseño se pretendía que los padres de familia pasaran más tiempo con los hijos, que fuera más esa unión, esa comunicación, ese diálogo, esa tolerancia en la explicación hacia el hijo, el entendimiento de las responsabilidades que son en casa, la creación de hábitos, de rutinas”, enfatiza Margarita Yovellyn, aunque agrega que, por desgracia, en algunos casos sí se perdió estos hábitos y rutinas, el niño o el muchacho se levanta a la hora que quiere, desayuna a la hora que quiere o puede.

Mantente informado sobre lo que más te importa

Recibe las noticias más relevantes del día en tu e-mail

¡Gracias por suscribirte!

Revisa tu bandeja de entrada para confirmar tu e-mail y empezar a recibir las últimas noticias

Aprovecha y da el siguiente paso

Recibe nuestras alertas de noticias para no perderte de nada

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

Configurar notificaciones

Suscribirse implica aceptar los términos y condiciones

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias


Cambios

¿Qué cambios habría que hacer y cómo se podrían lograr?

“Pues puede sonar como algo totalmente utópico, pero sería excelente que se hiciera un tipo de conectividad que llegara a mucho más lugares y de mayor accesibilidad en cuestiones monetarias, por no decir de manera gratuita. Sé que suena utópico, algo que es casi imposible de alcanzar, pero para mí sería lo principal que debería de cambiar, porque se pudiera”, manifiesta Yovellyn Núñez.

La disposición del padre de familia en que deje o evite los pretextos para no entregar las evidencias. “Cabe mencionar también que hay padres de familia que se quejan que es mucho el trabajo. Tenemos que el niño está desde las 8:00 de la mañana hasta las 2:00-2:30 de la tarde en donde están viendo hasta tres materias al día, donde a cada una le corresponde su actividad y su tarea. Pero es que cuando el padre de familia no está consciente de lo que realmente pasa en el aula al momento de que el docente le manda el trabajo o la actividad, piensan que es mucho. Realmente no se están dando cuenta de lo que verdaderamente hace un maestro”. Algunos docentes están haciendo visitas domiciliarias para entregar en las manos directamente de los alumnos las actividades, y ni aun así hay respuesta. Los maestros deben estar conscientes de que aún así ellos están haciendo su trabajo.

Medir el nivel de aprendizaje está siendo algo complicado ahorita por el hecho de que se mide mediante la entrega de evidencias, es decir, el niño contesta, mamá toma foto y envía a la maestra. Se ha dado el caso donde hay padres de familia que no son 100 por ciento sinceros, donde el alumnos no es el que hace la actividad, sino el padre de familia, donde sólo lo envían por cumplir.

Recomendaciones

“Principalmente, continuar manteniendo la calma, ver y cerciorarse de que es por el bien de nuestros hijos. Que a las personas que les corresponda y estén involucradas en el proceso de aprendizaje y la enseñanza del niño sean responsables. Que los padres cuentan con la disposición, que los alumnos sean responsables, que cumplan con sus tareas asignadas”, pide la especialista. Que los maestros no bajen la guardia, que sigan innovando, capacitándose, que no desistan en la comunicación, porque aunque no tenga una respuesta del padre de familia, el maestro al tomar el teléfono, al mandar el mensaje, al hacer la llamada, él está cumpliendo con su trabajo. Eso es algo que deben de tener muy en claro los maestros, ellos sí están cumpliendo con su parte.

Sobre los espacios que se están manejando dentro de casa: buscar un espacio agradable, libre de distractores, donde se sienta un ambiente apto para poder desarrollar las actividades, que se puedan manejar y adecuar de la mejor manera posible dentro del alcance de cada familia, pero que le acomoden para que el niño se pueda llegar a sentir como de un aula, que él vea que son actividades escolares.

Empezar por la creación de hábitos y rutinas. No porque estemos en casa dejemos que el niño se levante, acueste o haga la tarea a la hora que quiera. “Yo hablo de hábitos, no menciono horarios. El hábito es que va a hacer el trabajo, que se va a bañar, que va a lavar sus dientes, que va a comer y tiene un tiempo para todo ello; que va a comer en la mesa, que va a jugar en la sala y que va a hacer su trabajito en el lugar donde le asignaron”, aclara Margarita Yovellyn. 

Que el niño identifique, interiorice y sea consciente de que es hora de hacer sus trabajos o cualquier otra actividad parte de su rutina.

En cuanto al programa escolar, al currículum de materias, es priorizar, realizar los ajustes curriculares, hacer la contextualización necesaria por la situación que estamos pasando;ahorita lo pertinente es que el contenido sea información, conocimiento que nos va a ayudar en la situación que estamos viviendo. Darle importancia a los valores, sin dejar de lado los contenidos, claro, pero sí priorizar los valores de solidaridad, el aprendizaje autónomo, decirle al niño que es responsable y que él lo puede hacer, el cuidado personal, las competencias socioemocionales, la resiliencia, la empatía, el cuidado de la salud, vemos como incluso que se agregó la materia de Vida Saludable.

“Y que no bajemos la guardia, que nos sigamos cuidando. Aunque el papá encuentre pretextos o incluso que llegue a renegar sobre esta situación, que tomemos en cuenta que principalmente es para cuidar a nuestros hijos. La salud es lo primero”, finaliza la experta.

Ver más

- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments